Medio segundo más temprano para el ajiaco
Agosto 26, 2007 9:55 pm BitácoraYo me pregunto si el triple imbécil conductor de la camioneta familiar que le tira el carro encima al twingo de la universitaria primípara; que luego se mete en doble fila bloqueando el carril de regreso y luego, como si fuera poco, vuelve y le mete un “carrazo” al oficinista del carrito viejo para que lo deje volver la fila de la que se salió para ganarse tres puestos y llegar medio segundo mas temprano a tomarse el ajiaco. Me pregunto, como empecé diciendo, si ese animal del volante, inculto y egoísta ¿tendrá la capacidad mental de para darse cuenta que él es parte del problema enorme del tráfico en Bogotá?
No es una víctima como siempre pretenden parecer aquellos que aplican la misma que el imbécil de la camioneta familiar y a veces peor: la del taxista que no respeta ninguna norma de tránsito, ninguna es ninguna. No hay semáforo que no se vuele, contravía que no coja, giro prohibido que no realice y demás infracciones del bestiario de conducción. Y que cuando lo sorprenden sale diciendo que lo que pasa es que no lo dejan trabajar. Que si no es así no hace la cuota para el carro y para la comida.
Voy a lanzar una de mis hipótesis inútiles: el problema del tráfico bogotano no es de exceso de carros y pocas vías, no señor, es de exceso de imbéciles al volante y defecto de cultura y civismo.
Si estamos atrancados en un embudo que ya son comunes en la autopista norte, donde tres carriles se convierten en uno solo, ¿por qué no pasamos por turnos?, ¿qué nos cuesta ceder el paso y ganarnos el derecho de pasar sólo un segundo después?
Hay muchas preguntas que me hago ¿Por qué cuando deseo pasarme de carril para tomar una salida , por ejemplo, el maco que está 30 metros detrás, en ese carril, acelera como loco, pita y de seguro babea y pierde el control de su flatulencia, para no dejarme entrar?. Quiero entender si una direccional encendida tiene un significado más allá de mi deseo de girar hacia ese lado. ¿Habrá algún código secreto de las direccionales?
Propongo que aquellos a los que la naturaleza nos regaló más de una neurona, tomemos la bandera de la civilización al volante. Cedamos el paso; cero agresividad con los imbéciles de los que hablé antes. No creamos en el código secreto de la direccionales y dejemos entrar a nuestro carril al que le de la gana, igual no es de nosotros.
Cultura al volante: sonría al energúmeno que sale a manejar después de haber desayunado alacranes en su veneno. Si hay que dejar pasar, deje pasar. Si hay que parar, pare. Si la señora de pelo esponjado que va adelante se demora, no le encendamos las altas para que acelere.
¿Qué tal que a fuerza de cultura arreglamos este caos de tránsito? Esos personajes, agresivos y egoístas, no son más que unos pobres pendejos que quieren llegar medio segundo más temprano a tomarse el ajiaco.


