Octubre 30, 2007
Bitácora
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Hablemos claro: el calzoncillo está menospreciado, vilipendiado, desagradecidamente irreconocido por la humanidad y peor aún, maltratado moral y físicamente.
Primero tengo que resaltar la importancia de la prenda para la anatomía masculina. No sólo es el guardián protector de la joya de la corona del reino de la virilidad; si no que va más lejos hasta convertirse en la última defensa de la castidad masculina cuando ya los otros baluartes han sido flanqueados y derrotados.
Empecemos por el nombre: Calzoncillo. Entiendo como un calzón pequeño. ¿Pequeño?, ¿ven como las ofensas son desde el principio?. Además, la palabra es fea. Me suena como a zarcillo y según el diccionario de la real academia de la lengua zarcillo tiene los siguientes significados:
zarcillo. (Del lat. circellus, circulito).
1. m. Pendiente, arete.
2. m. Marca que se practica al ganado lanar en las orejas, de modo que queda colgando una parte de ellas.
3. m. Bot. Cada uno de los órganos largos, delgados y volubles que tienen ciertas plantas y que sirven a estas para asirse a tallos u otros objetos próximos. Pueden ser de naturaleza caulinar, como en la vid, o foliácea, como en la calabacera y en el guisante.
Una cosa que cuelga, larga y delgada. Sin duda estamos ante un acto de vil discriminación, generalización ofensiva y ataque con alevosía.
Algunos amigos esnobistas y muy “pleis” me han dicho en tono de reproche que no diga calzoncillo si no bóxer. Pues bien mis queridos amigos, bóxer para mi es un perro ñato, orejimocho y culimocho; y hasta donde se un calzoncillo de esos tiene las patas mas largas y además aprieta mucho. Por lo tanto no merece ser portador de la joya aquella de la que hablé arriba. Es más, no es un calzoncillo.
Además, la historia dice que los bóxer (¿o bóxeres?), eran unos señores chinos miembros (mejora la cosa), de una secta político-religiosa que se sublevaron contra la intromisión extranjera. En China, por supuesto.
Siguen sin convencerme aun con sublevación e intromisión que están mas acorde con la prenda y especialmente con su huésped.
Sigamos con el diccionario de la RAE y veamos que dice de la palabra calzoncillo.
calzoncillo. (Del dim. de calzón).
1. m. Prenda de la ropa interior masculina, que cubre desde la cintura hasta parte de los muslos, cuyas perneras pueden ser de longitud variable
Ya realmente estoy a punto de conseguir abogado. ¿”Diminutivo de calzón”? ¿Por qué insistir en lo pequeño? Sin embargo, más adelante - con eso de la longitud variable - me siento un poco mas reconfortado.
¿Tenemos nosotros, los dignos portadores del calzoncillo un sitio en Internet, o revista donde podamos comprar nuestras prendas por catálogo? No señor, no existe el John Jairo´s Secret ni nada parecido. Toca en el Éxito o en Carrefour en paquetes de a tres para que salga barato y de colores surtidos.
¿Acaso ustedes conocen un calzoncillo de encaje, de seda o hilos de macramé? Ni poquito. Puro algodón perrata y nacional porque de egipcio ni la sombra.
¿En las secciones de ropa interior usted pregunta: “Señorita, me indica donde están los calzoncillos “Magic Balls”? Eso no existe, nos obligan a ir por el mundo tal cual vinimos sin ninguna ayuda extra por falta del producto.
Además, el calzoncillo nació huérfano y así morirá. No tiene a nadie que lo complemente (como el panty tiene al brasier); la medias no cuentan, y la camisilla - si es que alguien la sigue usando - viene en, si acaso, tres colores. Dos de ellos son blanco y el otro siempre está agotado.
¿Tenemos un nombre exótico como Tanga? He visto algo como un “Calzoncillo tipo tanga?”. La sola palabra “tipo” significa que no es, si no que se parece. Además eso de tanga me suena a un hilo metido por el… Ustedes ya saben. Eso tampoco es un calzoncillo.
En vista de que tengo suficientes argumentos para proceder, he decido crear la Fundación de los defensores del calzoncillo solitario y este 31 de octubre tendremos una marcha nacional por las principales calles de las ciudades capitales. Todos con el calzoncillo en la mano, nuestra bandera y nuestra insignia mayor ondeando por los aires. ..
… hablo del calzoncillo, de nada más.
Octubre 10, 2007
Bitácora
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Lo admito, estoy en Facebook, le boto tiempo y me parece insulso. De no ser porque la cosa entra en el terreno del voyerismo, y eso de entrar en las vidas ajenas es como sabroso; el Facebook (que llamaré Jetilibro: El libro de las jetas), es una pendejada de las más pendejas.
Hace unos días un ex amigo (ya no le hablo más), me dijo que él tenía el triple de amigos que yo. ¿Qué?
- ¿Y tu como sabes eso?
- El Jetilibro
- Bueno eso es relativo, le dije. No todos mis amigos están en esa vaina.
- ¿No? Oye, déjame decirte que estás en nada… en la era de la información y el conocimiento y tus amigos en la edad de piedra?… que mamera. ¿Cómo los contactas?
- Bueno los llamo por teléfono o los chiflo, le dije medio acomplejado ya.
- Hey, no te ofendas “rica”, pero estás mal. Y ellos están peor.
- Mira gran pendejo - le dije ya con la piedra afuera - Yo nací en los sesentas, viví mi adolescencia en los ochentas; no tenia Internet, ni celular, ni email, ni iPOD ni Palm ni ninguna de esas güevonadas que te obligan a usar mochila extragrande y andar buscando donde enchufarte a toda hora. Yo tenía balón del viejo Willy, rifle de aire, Yo-yo, balero, monopatín, carro de balineras, monareta; me subía a los árboles a robar mangos o guayabas, y mis amigos me chiflaban abajo de la ventana y teníamos clave y todo. ¿Ves?
- ¿Yo-yo?, ¿eso tiene que ver algo con la autosatisfacción?
- No güevis, ¿Nunca jugaste con el yo-yo de Coca Cola, o la pelota loca?
- No. Pelota loca le decimos a mi hermano el gay
- En los ochentas no había gay. Sólo maricones.
- ¿Ya buscaste a tus amigos maricones ochentenos en el jetilibro?
- No todos eran maricones, de hecho nada más uno que me acuerde. Y no, no los he buscado en esa vaina
- Pues deberías. Te puedes sorprender.
Indignado y medio confundido, decidí no salir esa noche como estaba planeado y me fui a mi casa a buscar en el jetilibro. La verdad es que no tengo muchos amigos en el jetilibro. Treinta a los sumo. Pero son de verdad - digo yo -, no son amigos de los amigos de mis amigos. Tampoco tengo muchas de las pendejadas que todos tienen, que entre otras vainas me parece como una cartelera del colegio para las épocas de la semana cultural; ni me mantengo enviando mensajes en el “Fun wall” ni regalando “Gift”. No señor, los mío con el jetilibro es serio. Sólo propósitos culturales y filantrópicos. Hasta ahora no había hecho nada de lo uno ni lo otro pero lo arreglaría pronto.
Bueno la cosa es que me puse en la tarea de buscar a los compañeros del colegio y de la “barra” de mis años mozos. Cuatro horas después de estar echando mano de lo más profundo de la memoria y dándole a la tecla en el jetilibro, encontré sólo a uno: el Arnoldo. Arnoldo (omito el apellido por razones que luego entenderán), era el duro del fútbol. De los mejores delanteros (gúeveros les decíamos en esa época), de todos los tiempos y que el fútbol haya visto. No sé como no llegó a profesional. Realmente la selección Colombia perdió - sin tenerlo - a su mejor jugador.
Procedí a enviarle un mensajito a Arnoldo esperando con su ayuda ubicar al resto de los compinches ochentenos, bebedores de cervezas, roqueros y cazadores de vírgenes. Dos días después, el Arnoldo contestó: “Hola Alfo, que gusto encontrarte aquí. Esto del jetilibro es una maravilla, puedes contactarme a este email arnold@losmasgays.org.co y de paso te invito a mi grupo de amigos en el jetilibro: La jaula de las locas. Te quiere: Arnold”
Apagué el computador de un manotazo, me fui a la cocina y me tomé 4 vasos de jugo de mora. ¿Arnoldo es Arnold? El mejor delantero que ha jugado al fútbol, el terror de las vírgenes, el insigne bebedor de cerveza, campeón del “doble play” (eructo y peo sonoro al mismo tiempo), pelionero, y él único que fue capaz de ponerle la mano al matón del quinto “B” ¿es gay y se hace llamar Arnold?
Superada la conmoción inicial, y decidido a obtener las explicaciones del caso, decidí intensificar mis tareas de búsqueda en el jetilibro. Necesito respuestas.
Cinco días después he tenido poco éxito. Como último recurso y sólo con propósitos investigativos, me fui al grupo “La jaula de las locas” en el jetilibro.
No sólo Arnold ya no juega al fútbol, si no que es el presidente y creador del grupo. Tampoco tiene yo-yo ni rifle de aire y hace años vendió la monareta. Es más, dos de mis compinches de juerga, cervezas y vírgenes son miembros activos del dichoso grupito ese. Tienen un club cultural que hace exposiciones de arte gay, lésbico y transexual. Se reúnen cada mes y reclutan nuevos miembros a diario.
¿Para esto es que sirve el jetilibro? Me pregunté.
Esta mañana cancelé mi cuenta en el jetilibro. No sin antes dar una módica donación en dinero al Club de escultoras lésbicas que patrocina Arnold. Como les dije antes: mis intenciones en el jetilibro eran filantrópicas y culturales.
Y no estoy más en el jetilibro. No soy nadie.
Octubre 3, 2007
Bitácora
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Este texto fue escrito a mi abuelo paterno (que nunca conocí). Lo pongo aqui como un homenaje, a destiempo, a él y su legado.
UNA BRILLANTE TRAYECTORIA
ALFONSO MOGOLLÓN DE LA OSSA
Escribe: Dimas Badel.
“Así como el sabio no escoge los alimentos más abundantes, sino los más sabrosos, tampoco ambiciona la vida más prolongada, sino la más intensa”
Epicuro
Cumplida a cabalidad su misión biológica y social sobre esta corteza de la tierra, Alfonso Mogollón de la Ossa se marchó de ella, dejando un intenso vacío en el seno de una sociedad que siempre lo admiró por las raras condiciones de hombría en que desarrolló las actividades de su clara inteligencia.
Acostumbrado a moverse desde pequeño en un ambiente de estudio y de trabajo, con el fin de llevar hasta lo último los vigorosos arrestos de combatiente irreductible en la brega cotidiana en que estamos empeñados desde el nacimiento, este raro ejemplar humano, no esquivó jamás enfrentarse a las más duras contingencias, por arduas que ellas fueran, pues cuanto más inteligente y comprensivo es un ciudadano, tanto más siente la sublime empresa de su ardiente vida y de sus irrevocables propósitos: tal la hazaña ejecutada por Alfonso Mogollón al través de su meritoria existencia, ya que él pensó, como un vidente, que sólo la entereza de las propias obras es lo que da al navío que nos conduce, la brújula y dirección que guían nuestro destino.
De allí que lo viéramos, gallardo y erguido, laborando por el bien del Municipio de Corozal, cuando le tocaba en suerte asistir a las sesiones del Concejo; que como miembro de la Honorable Asamblea Departamental, su labor se distinguió por su sapiente información, y cuando ocupó la Secretaría de Hacienda de Bolívar, se destacó como un director técnico y como un financista de muy eminentes cualidades, y por último como miembro de la Junta Directiva de las Empresas de Servicios Públicos Municipales se le vio atento y solícito, cuando Atropos llegó lentamente al borde de lecho y cortó el hilo de su existencia dejando así a una familia y una sociedad acongojadas.
Y ahora , a la manera de Silvio Pollico, el Piamontés, podemos afirmar que Alfonso Mogollón amó la vida, por lo que tiene de importancia, de grande o de brillante; la amó porque es la arena del mérito, porque le fue gloriosa y necesaria; la amó, a pesar de sus dolores y tal vez por sus mismos dolores, inherentes al ser, como que ellos son los que la ennoblecen, ya que sólo hacen fecundar, germinar y crecer los pensamientos generosos, así como también los generosos deseos, que cual manojo de rosas encendidas vivieron en su espíritu y en su corazón.
Por eso la sociedad en general y el Club Corozal en particular enlutan sus mejores sentimientos por la desaparición de este gallardo ejemplar de hombre, que como humano representante de una generación de adalides del trabajo, se hundió para siempre en lo ignoto, en un claro mediodía del 9 de Octubre de 1958, entregándose confiado en los brazos del Cosmos, pero dejando a la orilla del piélago una legión de seres que no lo olvidan, que lo aman y que respetan su memoria, por las muchas virtudes ciudadanas que encarnó en su paso por el mundo.
Dimas Badel.
Octubre 3, 2007
Bitácora
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Para información de todas las mujeres se escribe este manifiesto masculino que firmamos los hombres de todo el mundo.
1.- Si piensas que estás gorda, muy probablemente sea cierto. Aunque preguntes me negaré a responder. Por cierto: las básculas no mienten ni están desajustadas. Para eso las inventaron, para pesar.
2.- Si quieres algo, pídelo. Las indirectas sutiles no funcionan. Las indirectas directas no funcionan. Las indirectas muy obvias tampoco funcionan. Por lo tanto, se deben decir las cosas como son.
3.- Si haces una pregunta para la que no quieres respuesta, no te extrañe recibir una contestación que no quieres oír.
4.- Si te pido que me pases el pan, sólo quiero decir eso. No estoy reprochando que no esté puesto sobre la mesa, ni estoy insinuando que preferiría tostadas. No hay segundas intenciones ni mensajes ocultos.
5.- No hace falta que preguntes en qué estoy pensando. El 96.5% de las veces será en sexo.
6.- A veces no estoy pensando en ti. Y eso no significa que ya no te quiera. No me preguntes en qué estoy pensando, a menos que estés lista para hablar de temas tales como: fútbol, fórmula uno, el nuevo BMW o lo buena que está la vecina.
7.- Domingo = Fútbol = Pizza = Amigos = Cervezas = Bicicleta = Cama = muchos peos y eructos. Esto es como la luna llena o la marea. No se puede evitar.
8.- Ir de compras no es divertido. Mucho menos si no sé ni siquiera lo que ando buscando.
9.- Cuando tengamos que ir a alguna parte, absolutamente cualquier cosa que te pongas te quedará perfecta.
10.- Tienes suficiente ropa. Tienes demasiados zapatos. Y las ofertas en los almacenes de ropa no son verídicas. Nadie regala nada.
11.- Llorar es chantaje.
12.- El salón de belleza no es lugar para los hombres. No hay corte, tinte o peinado que valga lo que ustedes pagan, para que luego se quejen de que no les gustó y paguen el doble por corregirlo.
13.- La mayoría de los hombres tenemos tres pares de zapatos. ¿Qué te hace pensar que sirvo para decidir cuál par de los treinta que tienes se te ve mejor?
14.- Respuestas sencillas como un “SI” o un “NO”, son perfectamente aceptables para cualquier pregunta.
15.- Acude a mí con un problema sólo si quieres ayuda para resolverlo. Para eso sirvo. No me pidas empatía como si fuera yo una de tus amigas.
16.- Un dolor de cabeza que dura 17 meses es un problema. Que te vea un médico. En cambio, una uña rota, ó una media pantalón “ida” NO son un problema.
17.- Todo lo que te diga se puede interpretar de dos formas distintas. Si una de ellas te entristece o te enoja; entonces mi intención era decir la otra.
18.- TODOS los hombres sin excepción, vemos nada más 8 colores (Amarillo, azul, rojo, verde, café,anaranjado, negro y blanco). Manzana, durazno o curuba son frutas, no colores. Por cierto, ¿Qué diablos es el color “fucsia”?
19.- La cerveza nos emociona tanto como a ustedes los bolsos.
20.- Ver la repetición de un gol o un partido de fútbol en la TV es tan bueno como recibir una buena sesión de sexo oral. Así que no me arruines el momento pidiéndome que cambie el canal.
21.- Si te pregunto si pasa algo malo y tu respuesta es “no, nada”, te creeré y reaccionaré como si nada malo pasara.
22.- No me preguntes si te quiero. Ten la seguridad de que si no te quisiera, no estaría contigo. Y obviamente, tampoco es necesario que trates de averiguar cuánto te quiero.
23.- No tengo ni quiero ser amigo de tus amigas… a menos que estén muy buenas.
24.-Ricky Martín, Alejandro Sanz y Miguel Bosé no son artistas válidos para un concierto al que yo deba ir.
25.- Jamás preguntaremos por una dirección. No importa si nuestra vida depende de ello.
La simpleza del hombre radica en que es un animal instintivo. La mujer es un ente emocional. No le pidas peras a un manzano. Somos simples.
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