Carnet social
June 11, 2009 6:17 pm La carretaEn un viejo periódico de 1953, regalado por mi abuela materna, que tengo como adorno en la sala de mi casa, -por muy personales motivos-, hay una sección que es el motivo de esta columna. Esa sección se llama precisamente Carnet Social, y no es más que una larga lista de notas sociales de este color:
“El pasado 15 de los corrientes, la hermosa jovencita Inocencia Flor (nombre cambiando para proteger al inocente), llegó a sus primeras quince primaveras. Su vívida hermosura ilumina a su familia y sus maneras delicadas perfuman su hogar con el aroma de la virtud”.
Primitivo, pero maravilloso. De lenguaje rebuscado si. Meloso pero sin falsa pompa. Por que, en cambio, aquí les tengo otra perla pescada en el mar de revistas de la farsándula criolla:
“Lolo (sigue un apellido raro), en su ya famosa fiesta de pareos masculinos acompañado de un grupo de invitados luciendo sus prendas de diseñadores europeos”
Disculpen, ¿Lolo?, ¿pareos masculinos? ¿Quién demonios se puede llamar Lolo y que diablos es un pareo masculino y, además, de diseñador europeo?. Supongo que tendrá algo que ver con apareamiento (no se podrá apareamiento con diseñador local?). Entonces debería ser una orgía la fiesta esa. Lo que me llama la atención es que era masculina. Como conclusión deduzco que la cosa es como una fiesta gay; muy famosa eso si según dice la revista; y que el Lolo ese viene a ser como el maestro de ceremonia. ¿O será la “Madame”?. Bueno no se.
En todo caso, el tema este de las notas sociales si me causa como inquietud. Desde mi óptica; miope, debo aclarar; toda esta parafernalia cursi se me asemeja como a una telenovela peruana de bajo presupuesto (¿no será redundante esto?). Por ejemplo: los que en una revista un día aparecen protagonistas de la nueva pareja de enamorados; en otra revista, poco tiempo después, están abriendo un restaurante y con pareja diferente. Los que se casan en una, se separan en la de 15 días después y con abogado de por medio. El abogado también sale en la foto, ¿que conste no?
En ciertas regiones de este paisito social, la cosa tiende a ser más compleja. No es si no que le metamos los nombres gringos como el “Shower”… ¿el qué?. Créanme que la primera vez que le oí a alguna amiga que a fulanita le iban a hacer un “shower”, me imaginé que lo que le iban a hacer era un lavado intestinal. “¿Y lo cuenta y todo así de fresca?”, pregunté indignado.
También hay una costumbre que no se de donde salió, de tomarse por asalto la casa del homenajeado u homenajeada. Esto es mas o menos como una patota de gente que se te aparece en la casa a media tarde y sin avisar; con empanadas, regalos, galletas, aceitunas algunos con los zapatos sucios y con caspa, mas uno que otro que se quiere colar al convite.
Vean señores, a mi se me aparecen un sábado en la tarde, que es cuando más me gusta hacer la siesta, éste golpe de gente con tres pendejadas de regalo y para remate que me toque atenderlos cuando lo que quiero es dormir. Yo le digo en donde le va quedar metida la palangana al de las empanadas. Vayan a asaltar a la más vieja de su casa. Con tanta inseguridad y como está la policía de alebrestada ¿a quien se le ocurre andar planeando asaltos?.
Bueno, vuelvo al tema. Todos estos “showers” y demás pendejadas (que debería escribirlas con “m”), llevan su buena dosis de fotografías. Para el caso, contratan al fotógrafo del periódico local; que es un señor gordo al que le emana un extraño olor del sobaco, no deja una empanada en el plato, se roba el papel higiénico del baño y donde le den papaya enamora a la hija de la dueña de la casa y de paso sale borracho.
En las fotos tomadas por este señor, todo el mundo sale desenfocado y con espinillas inexplicables donde no había nada. Las fotos publicadas al siguiente día en la página social están saturadas de color, no se distingue a nadie y para rematar, los nombres de los invitados son los mismos del “shower” de hace ocho días por culpa del despiste de algún trasnochado en el periódico.
Me disculpan si acabo esta nota de forma abrupta. Pero es que acabo de recibir una invitación para una reunión social en la casa de Lolo. Esta vez el tema de la fiesta son los turbantes de diseñador. Las revistas del Jet Set estarán presente. Así que tengo que salir de afán a comprarme el turbante para que me dejen entrar y de paso a tomar unas clases avanzadas de karate. Porque el turbante le va a quedar a Lolo en el mismo sitio de donde no se ha podido sacar la palangana el de las empanadas del asalto.
Alfonso Mogollón ©
www.candongafantastica.com



September 4th, 2009 at 5:44 pm
Alfonso:
Después de leer su escrito me remonté a mi querido Quindio. El “carnet social” tan tipico de nuestra querida provincia, pero a la vez tan ridículo.
Los showers y demas son invento rolo
Un abrazo