Yo, negro. (O del africano que habita en casi todos)
November 27, 2009
9:36 pm
Alf
La carreta
Bueno, debo aclarar, (antes que protesten mis antepasados sajones – si es que acaso tengo alguno), que de negro tengo externamente muy poco.
Vamos por partes: De la cadencia al bailar y cantar estoy distanciado de forma irreconciliable casi desde que nací. Mi bronceado es del tipo Parmalat. De hecho es casi verde pistacho. Soy incapaz de salir a la calle con una camisa roja, chaqueta anaranjada y zapatos blancos y sentir que Oscar de la Renta es un pobre pendejo. Si acaso llego a los un metro setenta de estatura. De fibra muscular mejor no hablemos porque me recuerda las incontables horas que me paso en el gimnasio con resultados inversamente proporcionales al tamaño de la cifra que pago anualmente por la membresía. Hasta sólo hace unos días, creía que Hip Hop era un chicle de bomba; para cerrar esta parte, no tengo en la cabeza un pelo que se pueda poner crespo; y créanme que por física vergüenza no revelo más detalles sobre ningún otro atributo extraordinario.
Aunque en situaciones normales estas notas pretenden ser humorísticas, realmente el tema es tan serio que no creo que cause risa alguna.. He descubierto que me duele África. Me conmueve su historia. Me inquieta su futuro.
De alguna manera, muchos hemos terminado llamándola “Mamá África” casi siempre sin saber siquiera que esa es una verdad irrefutable y no sólo una simple expresión casual. Hace sólo unos meses alguno de esos canales de cable que tratan sobre temas científicos, reveló que finalmente la humanidad se originó en África y de allí emigraron a los otros continentes. En resumen todos somos africanos. Sin embargo, estamos muy lejos de sentir nada diferente a lejanía por ese continente. Y si eso no fuera cierto, ¿Quién puede negar la herencia cultural – y quizá más que eso - que llegó a nosotros de manos de sus hijos esclavos?
África está llena de contrastes. Es como un continente en blanco y negro (donde abunda más el negro), pero de forma irremediable sometido por el blanco. Durante tres siglos fue víctima de uno de esos geniales inventos de la maldad humana: la esclavitud. Casi inmediatamente después de su abolición, África fue desmembrada y repartida como quien corta y reparte una torta de chocolate. El colonialismo europeo le impuso fronteras que no tenía; separó y dispersó pueblos inmensamente ricos en cultura y también en oro (realmente ese era el fin); impuso condiciones de blancos en tierra de negros. Algunos años después, forasteros llegan nuevamente a imponer condiciones a los dueños de la casa. “No tienes derechos, negro”; y ellos: los negros, soportaron todo esto si acaso con algunas pocas preguntas algunos y otros, mas resueltos, con la lanza en la mano.
África ha sufrido también el dolor de su propia sangre. De sus entrañas han surgido líderes oscuros, que sufrieron y aprendieron de la opresión pero la siguen ejerciendo. Dictadores, tiranos, explotadores de minas y alguno que otro más de la misma ralea.
Pero también, y para ventura de muchos (¿de todos?), sólo África pudo producir hombres como Nelson Mandela; solo África pudo darle espacio a un alma grande como Gandhi; sólo África pudo inspirar a genios de la talla de Bob Marley ó Martin Luther King; sólo un continente de esas calidades puede mantenerse aún en pié y mas fuerte que nunca después de la incesante cadena de hechos que durante siglos han pretendido aplastarla bajo el dominio blanco que el tiempo ha demostrado inocuo pero que en el entretanto África pagó con sangre.
Por eso hoy me levanto del letargo del tiempo y luzco con orgullo aquellos pocos genes que me quedan ya de mi lejana herencia africana.
“Black Power”, porque en mí, aún habita un negro.
Alfonso Mogollón ©
www.candongafantastica.com
January 25th, 2010 at 2:37 pm
Hola cuñis
Interesante y cierto lo que escribes, los negros son el inicio de nuestra forma de vida, culturalmente han aportado todo a la humanidad, sus ritmos, colores, formas geométricas en sus cosntrucciones, vestuarios y herramientas, tradiciones alimenticias, etc. Da risa cuando creen que la raza pura es la blanca, si la negra fue la primera y todos llevamos genes de ella.
Pero no hay que ir tan lejos para ver losproblemas de lso descendientes de ese magnífico continente, con la tragedia en Haití he visto como se replica la tragedia de África en Ámerica, antes del terremoto era un país desbastado en su tierra, expropiado en sus riquezas, diezmado en su población, violentado en su infancia, y aun así sigue siendo fortín de lo poco que le queda…
Gracias por tus reflexiones.