La prueba reina que para hacer un buen videoclip sólo es necesario un buen concepto y buena ejecución de la idea. El presupuesto es lo de menos. En este video sólo actuaron 6 modelos. Sólo se necesitaron 6 uniformes, 4 instrumentos de cada uno y algo de arreglos digitales.
Si ya sabe hablar costeñol y desea ampliar su vocabulario, o si no lo sabe; revise este curso de costeñol cantado. (Con sólo dar un click en el “pley”, osea la flechita gris que está al final del último párrafo y así puede oír el MP3.)
Así la próxima vez que oiga la palabra “pluma”, quizá no se refieran a ninguna ave.
En Cartagena, turismo y miseria conviven impúdicamente. Muy pocos se quejan, muchos menos hacemos algo.
Pues bien, Chiflando Iguanas es un grupo de Rap - Hip Hop cartagenero que se ha lucido con una canción protesta que tiene todo el éxito que se merece; por la protesta y porque es buena como hip hop. No me gusta el Hip Hop ni el rap (ésta tiene un toque al estilo de Molotov); pero me gusta que la gente se exprese; mucho más si es contra la curruptela política que se come a Colombia. No sé si tendrán razón o no respecto al personaje que denuncian no tan veladamente; quien sabe si detrás de Chiflando Iguanas hay otros intereses no tan “populares”. Por lo pronto, les traigo la cancioncita.
En El Tiempo Digital del 19 de septiembre viene un artículo macabro de un loco joven turco que mata seres humanos y se los come. [Ver nota], hasta aquí, aunque horrible e increíble por lo atroz, no hay mayores comentarios . El asunto que me llamó la atención (no sólo a mi), fue el anuncio publicitario de Carulla que sale a un costado del artículo: la foto de una jugosa parrillada y un titular: “Hay cosas que sólo pasan en Carulla”
No sé si en estos momentos se pueda ver - en línea- el artículo con el aviso que les digo. Por eso, le saqué una “foto” Ver la imagen aquí
¿No es como fea la coincidencia?… Muchos lectores han comentado lo poco estético del conjunto, y lo desafortunado del titular de Carulla. Sabemos que no es intencional, claro que no. La publicidad digital es aleatoria. Carulla no sale bien librado